• Visit Icon Visitas (305)
  • |
  • Promedio (0 Votos)
    La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
  • |
  • Share Icon

¿Cómo puedo ayudar a mis hijos e hijas a gestionar sus emociones?

Muchas veces catalogamos como "mal comportamiento" conductas o hábitos de nuestros hijos e hijas sin conocer qué puede haber de fondo. Aquí algunas recomendaciones que pueden ayudarte a conocer qué hacer y cómo ayudarlos/as.  

Recomendaciones para manejar un "comportamiento inadecuado"

  • Anticípale lo que sucederá. Conversen previamente lo que harán, qué cosas sucederán y cómo puede actuar frente a una nueva situación. Saber de antemano a qué van a estar expuestos les puede ayudar a prepararse y anticipar lo que sucederá, lo que les ayuda a manejar su  emoción.
  • Motívalo a explorar con cautela. Acuerden ciertas pautas para "curiosear" y satisfacer sus necesidades por conocer, siguiendo las reglas del lugar, cuidándose y cuidando el entorno. Así no estarás preocupado por lo que pueda hacer, renegando con tu pequeño o pequeña, o impidiéndole que se mueva.
  • Modula la estimulación que recibe. Un ambiente muy cargado de ruido, luces, actividad excesiva, etc., puede estresar a nuestros hijos e hijas, crearles confusión y generar ansiedad; evita llevarlo a lugares con esas características. Por otro lado, un ambiente sin estímulos puede aburrirlos, pues su capacidad de tolerancia no es el misma que la nuestra. Llevarlos al banco para hacer trámites o ir de compras con ellos o ellas puede hacer que reaccionen de modos que podríamos calificar como un "mal comportamiento". Para esos momentos, planifica llevar un libro de cuentos, un cuaderno para colorear o un juguete fácil de transportar, así mientras esperan pueden mantenerse entretenidos/as.

Pregúntate esto antes de reaccionar

  1. ¿Mi hijo o hija se encuentra cansado, aburrido/a o con hambre?
  2. ¿Es posible que se esté enfermando? ¿Está tomando alguna medicina que pueda alterar su ánimo?
  3. ¿Le expliqué y acordamos pautas sobre cómo se puede comportar en esta situación?
  4. ¿El comportamiento que espero de él o ella es adecuado para su edad y etapa de desarrollo?
  5. ¿Estará sobreestimulado/a?
  6. ¿Estará aburrido/a?

A veces un cambio de mirada sobre la situación puede resolver el problema y conseguir que nuestros pequeños/as sean más felices y que nosotros nos podamos relajar y disfrutar con ellos y ellas.

Nuestros hijos e hijas pueden ser muy tiernos, pero como todos, están en constante aprendizaje. Aprenderán a ser ordenados/as, a modular sus emociones y reacciones, a comunicar lo que sienten y piensan, y a disfrutar de las cosas cotidianas.

Para conseguir esto, necesitan de nuestro acompañamiento. Es importante que nos pongamos en sus zapatos, nos detengamos a evaluar la situación con paciencia antes de decidir si nuestro niño o niña se está "portando mal".  Si luego de reflexionar nos encontramos con que nuestros hijos o hijas necesitan un acompañamiento más cercano para mejorar alguno de sus hábitos, hagámoslo con cuidado, mucho cariño y paciencia. ¡Buena suerte!

No hay ningún comentario aún. Sea usted el primero.